sábado, 29 de junio de 2013

ETERNO, CAPITULO III, ULTIMA PARTE.



Había estado observando a la humana... Anna, le había dicho que se llamaba.... Desde el día X, o mas bien la noche X, después de que se fuera en el taxi, la había seguido a casa,  y durante días, la había acechado desde las sombras, desde la distancia, incluso en sueños,  intentando cerciorarse de que Anna, tan familiar le resultaba ya su nombre, no hablaba con nadie de lo ocurrido. O al menos de la parte mas oscura, la que por ningún motivo, debía ver la luz ... Aquella noche , la primera desde entonces, la había escuchado llorar, y había maldecido sin saber a quien dirigir sus maldiciones, si a Marcus, por ser la causa de aquello, o a el mismo, por no dejar que acabara el trabajo.... Todavía se preguntaba que lo había impulsado aquel primer momento ,  a intervenir..... De ningún modo aprobaba  el procedimiento que Marius empleaba, y muchos como el, para alimentarse de sus presas, pero una vez empezado, lo lógico hubiera sido dejarle terminar si se paraba a pensar en la dificultad que tendría para ocultar la naturaleza del atacante ante los ojos de Anna, que parecían haber absorbido el suceso como una grabadora.... Como convencerla de que el miedo había espoleado su imaginacion??? Puede que estuviera aterrada, pero obviamente por lo que sabia de ella, no era tonta, y mas temprano que tarde, cuando estuviera mas calmada, empezaría a hacerse preguntas... Preguntas que no encontrarían respuestas lógicas, y que no debian ser contestadas... Pero lo hecho, hecho estaba. No se arrepentía . Sabía que, pese al riesgo, había actuado siguiendo su instinto, y este rara vez, le fallaba.
Anna, que el día siguiente parecía tener la intención de regresar a su cotidaneidad, por la tarde cuando la vio regresar, no parecía tener el mismo estado de animo. Se la veía cansada , triste y desorientada. Al menos , le había hecho caso respecto a lo de poner una denuncia en la comisaria. Lo sabia porque tenia un contacto dentro, y tenia la confirmación de que Anna, no había hecho ninguna referencia al ataque fuera de lo corriente en estos casos. No es que la cuestión lo mantuviera intranquilo, porque era lógico pensar que Anna mantendría la boca cerrada por miedo a que la tomaran por demente , pero lo que le preocupaba era que hablara con personas de su confianza, eso si podía ser un desastre....Era por esa razón,  y no por otra se decía, por lo que la mantenía vigilada. Hasta que pasaran un tiempo prudente, aunque no tenia muy claro, cuanto tiempo le tomaría estar seguro. 
Empezó a preocuparse cuando los días siguientes Anna no apareció por su trabajo, y supo que estaba en casa, recluida en una especie de automecanismo de protección, suponía que intentando aceptar todo lo ocurrido aquella noche, o en el peor de los casos, decidiendo que creer y que no. Pero todo eran suposiciones suyas. Definitivamente, tendría que hablar con ella de un modo u otro. Encontraría la manera de  averiguar sutilmente hasta donde había llegado ella en sus cavilaciones y suposiciones.  Y la excusa se la daría el contacto que tenia en la policía, de que otro modo sino podía excusar el haber sabido donde ella vivía?? Esa misma noche, ataría cabos sueltos. Podría ir de día, no es que no pudiera salir a la luz del sol como contaban las creencias, si podía hacerlo, pero no lo llevaba bien...  Cuanto mas viejos , peor lo llevaban.... Los mas ancianos no podían tolerar ni la mínima exposición. No se desintegraban ni nada parecido, pero se consumían hasta un punto de no retorno ni donde la sangre podía hacerles regresar. La exposición diurna lo debilitaba y lo obligaba a alimentarse mas a menudo para recuperarse, y eso, lo odiaba. Odiaba sentirse débil y odiaba tener que alimentarse de humanos mas de lo necesario. Así que , esa misma noche, estaría de nuevo cara a cara con Anna y averiguaría todo lo que necesitaba saber para seguir su camino y mantenerse alejado de ella para siempre. O al menos eso se decía.




lunes, 24 de junio de 2013

EL BESO.






Un cálido roce, un escalofrío, una sensación de pérdida que desaparece cuando estás conmigo.... Tu mirada me encuentra a mitad del camino... Tus ojos me devuelven mi reflejo, y encuentro ansiedad y algo más a lo que no puedo poner nombre, porque la profundidad del abismo es tan inmensa que me supera... Miro al cielo, intentando no sentirme abrumada por lo que siento, respiro profundamente, buscando mi fuerza y encontrando mis miedos... Miedo a que tus sentimientos no sean tan fuertes como los míos, miedo a sentirme perdida una vez más, a sentirme indefensa una vez más, a sentirme vulnerable, una vez más..... Mi corazón late desbocado, dando bandazos entre mis costillas, y sigo preguntándome que pasara ahora.... Y entonces, sin previo aviso,  tu boca anida en la mía, tu lengua pasea en mi labio,  y tus manos en mi espalda, me  aprietan contra tu cuerpo.... Me siento febril, hambrienta y segura.....Tu abrazo, intenso y cálido. Es mi refugio, mi nido, mi ancla, el mástil de mi vela, y por un momento, sé que estoy donde debo estar, porque así lo deseo, y pase lo que pase, este momento permanecerá vivo en mi memoria para siempre....

martes, 4 de junio de 2013

PORTADA DE ETERNO.



Que os parece esta portada?? Creeis que es adecuada o ampliamos el abanico de posibilidades??

lunes, 3 de junio de 2013

ETERNO, CAPITULO III, SEGUNDA PARTE.



Lo que debería haber sido una tarde noche de descanso, se convirtió en un día, luego en dos, en tres.... En la tarde del tercer día desde el suceso, Anna ya había decidido que sin falta acudiría al trabajo, sin mas demoras... Nunca había estado tantos días sin acudir a trabajar desde que habia ocupado su puesto... Pero después de pasar la segunda peor noche de su vida entre jadeos y pesadillas, al día siguiente no pudo ni levantar la  cabeza de la almohada, con lo que tuvo que conformarse y dejar por una vez , que su cuerpo hablase por ella. Se quedo en la cama casi todo el día, solo con la compañía de Gus, que solo se alejaba de ella para comer y acercarse al arenero para hacer sus cositas, y solo salio de ahí para ir al baño o para acercarse al frigorífico a tomar un bocado. Su apetito parecía haber desaparecido junto a su seguridad. Cada minuto que pasaba pensando y dándole vueltas a lo ocurrido, se creía mas perturbada.... Primero empezó creyendo que todo lo que había visto, era fruto de shock, que todo había sido una pésima jugada de su imaginacion.... Vivía rodeada de libros, y aquella maldita vez, su fantasía, espoleada por la adrenalina que inundo su sistema en el momento de tensión, había sido la causa de sus "visiones". No podía explicarlo de otra manera. Le había dado muchas, muchisimas vueltas al asunto. No había modo de explicar aquello. 
El segundo día, su mente empezó a esclarecer. Lo que en un principio creyó fruto de su momentánea locura epinefrinica, fue tornándose cada vez mas, una secuencia clara de imagenes que cobraban seguridad y ganaban terreno en su mente mas racional..... Al fin y al cabo, no era una persona racional?? Si , vivía rodeada de libros, era una lectora ávida de historias, pero también era una persona de mente abierta y con las ideas muy claras, de mente racional con un nivel de raciocinio muy elevado y que no pensaba dejarse llevar por la idea del limite y la realidad preconcebidas. Sabia, si , lo sabia, que todo parecía una autentica y verdadera locura, pero ella , después de pasar por la negación y la incredulidad, del miedo y del shock, después de intentar sobreponerse a todos esos sentimientos negativos que la habían ahogado durante dos días y dos noches, sabia perfectamente lo que había visto y vivido. Se negaba a creer que se habia vuelto loca, entre otras cosas porque no lo estaba. 
No estaba loca y aunque todavía no sabia como, pensaba averiguar que demonios era lo que había intentado comérsela como cena.




NUEVAS PORTADAS!


¿Que os parecen?








viernes, 19 de abril de 2013

RELATO CORTO: "LA GEMA AZUL".




LA GEMA AZUL.   Por Raquel Martinez Casanova.

La abuela nunca había sido muy elocuente cuando se trataba de hablar del pasado de la familia. No sabia porque, pero me daba cuenta de que no le gustaba hablar demasiado sobre ello, algo bastante raro, teniendo en cuenta la tendencia conocida que tienen los mayores a honrarnos con sus batallitas inacabables y sus historias de niñez.
Pero la abuela  Sara nunca había sido la típica abuela. Estaba curtida de experiencias, como todos los ancianos , pero había algo cuando ella hablaba, que me daba  a pensar que la abuela Sara callaba mucho mas de lo que contaba.
El dia que ella eligio para dejarnos fue triste, lluvioso y gris, como si el cielo nos acompañase en nuestro pesar , en nuestra despedida. Pese a sus evidentes silencios , pese a sus calladas retiradas, siempre habíamos estado muy unidas, y siempre había estado ahí para mi. Yo era consciente de que su vida había sido larga y fructífera, que tras irse apagando como una pequeña vela de blanca luz, era el momento de decir “hasta pronto”, pero tierna y egoístamente, me dolia profundamente  y en mi fuero interno, me negaba a dejarla marchar. Ella, siendo para mi como mi segunda madre, me había enseñado e instruido, me había dotado de valores que para algunos rayaban lo pagano, y que aunque en numerosas ocasiones yo no  llegaba a entender, siempre respeté, porque sabia que la abuela Sara siempre tenia sus motivos para todo, motivos que formaban parte de ese “dossier” oculto de su vida, del que ella nunca hablaba.
Tres días después de su marcha y encontrándome muy abatida y triste mirando unas viejas fotos, mi madre se acerco con una pequeña cajita en la mano y un sobre envejecido y descolorido, con pinta  de haber estado guardado durante mucho , mucho tiempo.
-Esto es para ti….. – me dijo – Leelo  y cuando….. cuando quieras hablamos , vale?
Me entrego el pequeño cofre y el sobre, y se marcho dando media vuelta y un suspiro. Por unos instantes contemple la pequeña caja sobre la palma de mi mano. Parecia antigua y desgastada en los bordes, de madera oscura con pequeños motivos raros  que parecían haber sido labrados a mano en la superficie de la tapa y los lados del cofre. Los motivos me recordaban a los simbolos de un lenguaje perdido e indescifrable.  Al sujetar el sobre entre mis dedos me di cuenta de que en el interior podía palpar con las yemas algo mas duro que el papel.  El sobre contenía además de una carta , una pequeña llave oxidada que encajaba en la diminuta cerradura del pequeño  y viejo cofre. Al darle la vuelta a la llave, la cerradura chirrió tenuemente, sonando como un susurrado quejido. Dentro encontré un pequeño medallón tan viejo como lo era la caja que lo guardaba.  El metal estaba oscurecido y una gema de color azul cobalto brillaba con la tenue luz que se filtraba por la ventana, desprendiendo pequeños destellos azulineos.
Sentada como estaba, en el suelo al lado de mi antigua cama, deje la pequeña caja sobre los albumes de fotografías que se hallaban frente a mis pies, sobre la alfombra que cubria gran parte del suelo de la habitación. Y me dispuse a leer el contenido del sobre. El papel emitió un tenue crujido cuando lo libere de su viejo emplazamiento y por un momento temi que fuera a romperse.  La mano que había escrito aquellas palabras era, sin duda alguna, la de mi abuela Sara. Sus trazos me eran tan conocidos y reconocibles, como si fueran los mios. Mis ojos se deslizaron sobre las letras, acariciando cada trazo de aquella familiar ortografía, porque sabia que ella había escrito aquella carta siendo yo su destinataria. Y sentí como de nuevo, llegaba la nostalgia y la tristeza de la perdida.
“Queridisima Sara:
Mi niña querida.
Las dos sabemos que , si tu estas leyendo esta carta, es porque ya no estoy físicamente contigo, pues asi lo dispuse.  A todos nos llega el momento cariño. Pero no estes triste, no te preocupes corazón, porque puedo asegurarte que un dia estaremos juntas de nuevo. Y yo siempre voy a estar ahí para ti, como siempre he estado. No olvides que, aunque no puedas verme, yo sigo estando en tu corazón . Siempre que me necesites, ahí estare, tan solo tienes que buscar en ti, en tus recuerdos, en nuestros momentos compartidos, en todo lo que aprendimos juntas.  Te quiero mucho, mi niña, y siempre , siempre estare contigo. Nunca lo olvides. Y ahora mi niña querida, ha llegado el momento de contarte algo muy importante. Algo que cambiara tu vida para siempre, igual que cambio la mia, y la de las que llegaron antes que nosotras. Sospecho que , siendo como eres tan intuitiva, hace tiempo que sabes que hay algo que he estado guardando hasta que llegase el momento de contarte y que nunca antes te he mencionado. Pues bien, el momento ha llegado, porque asi ha sido siempre y asi se dispuso hace cientos de años. Nunca hablamos de ello con nadie fuera del Circulo hasta que llega la hora de entrar en el. Y tu hora ha llegado. Cuando unas salen, otras entran en su lugar. Asi es como funciona, y asi ha sido desde el inicio de los tiempos.  Yo conoci su existencia cuando mi abuela falleció y su legado me fue transmitido, y tu madre a su vez entro en el Circulo cuando su abuela, mi madre, también falleció. Y tu querida niña, debes seguir la misma pauta que ha marcado nuestros destinos desde que vinimos al mundo en nuestra familia. Asi ha sido durante siglos  y asi debe seguir siendo. Puede que ahora no lo entiendas, pero quedate tranquila , manten la calma y con el tiempo, lo entenderas. 
Para mi no es fácil escribir esta carta. Se que mi momento de ir a otro lugar ha llegado, y me duele en el alma tener que dejarte ahora. Hubiera querido tener la oportunidad de ser yo misma quien te iniciase, pero como te he explicado, los dones no funcionan asi. Tu madre ahora, tomara ese papel en mi lugar, y con ella aprenderas  todo lo que yo no he tenido tiempo de enseñarte y que debes aprender después de tener conocimiento de estos acontecimientos tan especiales. Estaras rodeada de grandes personas en las que podras apoyarte siempre que lo necesites.
Supongo que a estas alturas , te preguntaras un monton de cosas. Ten paciencia que todo te será revelado a su tiempo.  Poco a poco, como debe ser.
Nuestra familia procede de un antiquísimo linaje de brujas blancas que a su vez, tiene sus origines en los antiguos pobladores celtas. Los celtas desaparecieron hace cientos de años pero su magia y poder ancestral, perduraron en unos pocos conocedores de su legado. Estos conocimientos han ido pasando durantes centenares de años, una generación tras otra, de familia en familia, hasta que solo quedo la nuestra para conservarlos. Y asi lo hemos hecho, cariño, hasta llegar a ti.Esto es durante lo que tanto tiempo he callado porque la hora de las revelaciones todavía no había llegado
Ahora es tu momento cariño. Se fuerte, se bondadosa, se generosa, y sobre todo se muy humilde con el don que has recibido, pues tanto bien puede hacer como mal si no es bien utilizado. Seras poderosa, aunque ahora tu don sea tenue, pero crecerá hasta convertirse en un torrente imparable que deberas aprender a utilizar siempre en beneficio del bien común y aliviar el dolor de tus semejantes . Nunca en tu propio beneficio.  Nunca te aproveches de tus dones. Nunca, recuérdalo. Es tu don y tu maldición, mi vida. Porque también habrá quien te quiera mal e intente hacerte daño mientras aun te descubres y aprendes todos nuestros secretos. Es por ello que debes tener cuidado y ser muy cauta.
Siento no poder contarte esto yo misma, y siento mucho habértelo ocultado. Pero tenia que ser asi. Te quiero Sara, nunca he querido mentirte pero no podía ser de otro modo. Espero corazón, que puedas perdonarme. Mi alma y mi amor, siempre estarán contigo, hasta el fin de los tiempos. Recuerdame, llamame y yo estare ahí, siempre que me necesites. No lo olvides.
Te lego todo mi cariño y toda la magia que habita en mi , y que después de que yo me vaya, abandonara mi cuerpo para depositarse en el tuyo. La gema azul es el símbolo de tu herencia. Llevala siempre contigo. Te protegerá y te guiara en los momentos de oscuridad.  Ahora es parte de ti, como antes lo fue de mi. Conservala siempre  y legala cuando llegue la hora de hacerlo.   

Tu abuela que te quiere y siempre lo hara. “

Cuando termine de leer la misiva, un silencioso torrente de lagrimas se precipitaba por mis mejillas. Jamas, en ninguna de mis conjeturas acerca de lo que mi abuela se guardaba, imagine todo lo que contenían aquellos párrafos, ni todo aquello que aun estaría por llegar, y que según mi abuela Sara anunciaba,  pronto seria desvelado. Casi no podía creerlo. ¿Yo, una bruja blanca??? Era imposible, y de manera inverosímil, no lo era. Al menos si confiaba, que lo hacia ciegamente, en las palabras que mi abuela había dejado escritas para mi. ¿Qué se  suponía que debía hacer ahora???
-          Bien, ahora ya lo sabes- la voz de mi madre me sobresalto- Se que la muerte de la abuela ha sido un duro golpe, y que todo lo que contiene esa carta no lo hace sino aun mas difícil, pero asi ha sucedido  desde tiempos inmemoriales. Nos hemos ido sucediendo unas a otras y legando nuestros dones a la siguiente generación de las mujeres de la familia.  Solo las mujeres de la familia. – suspiro y termino diciendo- Se que la echaras de menos, yo ya lo hago…. Pero  su esencia, su energía, su magia permenecera en ti,  en la gema azul…. Y siempre estará contigo- y de debajo del cuello vuelto de su jersei broto brillante un pequeño medallón con una gema azul cobalto idéntico al que descansaba en mi mano… - Todas las mujeres de la familia que nos han precedido, nos acompañan Sara… Su esencia vive en nosotras, en nuestra magia, y en la gema azul del medallón.  Por eso debes llevarlo contigo, lo protegeras y el te protegerá.  El legado de la abuela es ahora tu legado y tienes que aprender a hacer buen uso de el para que su vida y su muerte tengan un sentido completo. Ella se sentía muy orgullosa de ti y quiso hacerte las cosas tan fáciles como pudo. Es nuestro don, el don de las mujeres de esta familia, y ahora también es el tuyo.
Aquellas palabras me hicieron sentir consciente de que todo había cambiado para mi, no solo porque mi abuela ya no estaba , sino porque su muerte significaba el comienzo de una nueva etapa de mi vida , una etapa desconocida, llena de interrogantes, de misterios ocultos, de mágicas enseñanzas…. Una etapa tan maravillosa como terrorífica, en la que el poder de la magia que mi abuela había depositado en mi , crecería inundándome por completo y me convertiría en una mujer  que todavía yo desconocía,  y asi el ciclo se cerraría para comenzar de nuevo conmigo. 
La gema azul cuelga de mi cuello, tan antigua como la magia que se esconde en ella.

<<El tiempo ha llegado. El ciclo se ha cumplido. El secreto , ha sido revelado.>>


lunes, 25 de febrero de 2013

UN GOLPE DE SUERTE, RELATO CORTO.



  UN GOLPE DE SUERTE.


Sofia estaba un poco preocupada. Desde el día anterior, Sultán no parecía sentirse muy bien, estaba alicaído, no parecía tener ganas de jugar y casi no movía la cola, algo poco habitual en el , porque normalmente era su manera de saludarla o de demostrarle su alegría. 
La salita de espera estaba casi vacía, solo un hombre mayor con un transportin a sus pies esperaba su turno. Dentro del pequeño habitáculo parecía haber un gatito que permanecia tranquilo o dormido. La puerta de la consulta se abrió y de ella asomo un hocico húmedo y peludo, y unos ojillos chispeantes y alegres. El perro tiro de la correa que lo sujetaba y finalmente todo su corpachón salio por la puerta blanca, y tras el, que trotaba feliz y contento hacia la salida, apareció la figura de una muchacha jovencita que sonreía satisfecha con los resultados obtenidos.
Sultán y Sofia eran los siguientes. Entraron en la consulta del veterinario y el estado de animo de Sultán cambió. No le gustaba nada que lo toquetearan, pero irremediablemente, siempre se dejaba hacer, aunque solo con entrar, el inteligente animal ya sabia a donde se dirigían y no parecía hacerle mucha gracia. Sofia expuso su preocupación y , después de una serie de preguntas formuladas con la clara intención de ajustar el diagnostico, el veterinario llamo a una auxiliar para que lo ayudase a subir a Sultán a la mesa de examen, tarea algo complicada teniendo en cuenta su tamaño y para lo que Sofia se ofreció, intentando hacer mas fácil la tarea de examinarle.
Sultán tenia tres años y medio, y era un precioso macho de Pastor Alemán que había adoptado de una protectora de animales apenas siendo un cachorro, y desde el momento en que entro en casa  y empezó a dormir en su cama, costumbre que todavía conservaba pese a lo grande que era, habían sido inseparables. Sofia lo adoraba. Era un perro enorme y a veces le gustaba jugar duro, pero era cariñoso, tierno, muy protector y mas fiel que su propia sombra. No concebía su vida sin su perro, eso era un hecho irremediable. El animal la completaba a niveles que ningún humano era capaz de entender. Se comprendian únicamente con mirarse, con una especie de conexion que aparecía como una luz en su atenta mirada y llegaba a algún recóndito lugar de su cerebro perruno. 
El perro suspiro con conformidad  y no hizo falta ponerle el bozal. Respiraba tranquilo, aceptando lo inevitable, y la miraba con languidez, frunciendo el ceño con un deje de tristeza. 
Tras un exhaustivo examen en el que el veterinario descarto varias posibilidades, el doctor llego a la conclusión de que el pobre Sultán parecía sufrir una leve indigestión provocada seguramente por algo que había ingerido en alguno de sus paseos por el parque, y por lo que además de someterlo a un corto tratamiento para minimizar las molestias,  Sofia debería mantenerlo unos días en observacion, para así quedarse tranquilos. No encontró evidencias de ningún problema mas grave y tras recetarle unas cápsulas que aliviarían las molestias, lo cito de nuevo para visitarlo tras terminar el tratamiento y asegurarse de que todo iba bien. 
Tras unas palmaditas en el lomo y frotarle entre  las orejas, el perro pareció satisfecho y el veterinario había trabado una nueva amistad.  Salieron de la consulta, Sofia tranquila con el diagnostico y el perro, siempre tras ella, dispuesto a volver a casa. Pero cuando se disponían a salir por la puerta que daba a la calle, la puerta blanca de la consulta se abrió de nuevo y una voz la llamo por su nombre.

- Sofia Salinas, espere por favor, olvida la medicacion!!- exclamo la auxiliar asomando la cara y agitando una pequeña cajita blanca en la mano-.

Sofia se dio la vuelta sujetando con una mano la correa de Sultán y con la otra agarrando la manivela de la puerta de salida. Alcanzo a mirar a la mujer que había llamado su atención, pero sin darle tiempo a volver sobre sus pasos,se sintió ceder hacia donde sus ojos estaban mirando sin haber soltado todavía la puerta, provocando  que cayera al suelo de lado, dándose un buen golpe en le trasero y haciendo un sonido nada elegante al caer. Todavía murmurando levanto la vista hacia la mano que se tendía hacia ella, con la clara intención de ayudarla a levantarse del suelo de parque en donde había aterrizado. Y se encontró con una mirada divertida y arrepentida que pertenecía a un rostro que trataba por todos los medios de contener una sonrisa. 
Sofia  no pudo evitar sentirse un poco dolida y malhumorada durante un breve segundo que paso fugaz, hasta que aquella mano firme la alzo con determinación del suelo y aquellos ojos verdes con trazos del color del caramelo que parecían reírse de ella, coincidieron con los suyos, borrando su malestar y provocando que su corazón se saltara un latido y que su estomago se tragase a si mismo. Siempre había sido una chica de buen comer, algo que se  evidenciaban sus redondeces, pero....Ah!! Al instante su estomago volvió a su lugar y se sintió aliviada... Gracias a Dios!! Se sentía hambrienta pero aquello era demasiado... 

- ¿Estas bien?- la voz cadenciosa que parecía hablarle, la saco de sus inverosímiles cavilaciones...-

Afirmo levemente con la cabeza, saliendo de su trance, mientras Sultán , que se había sentado, parecía dudar acerca de lo que debía hacer con aquel individuo que había atropellado, literalmente, a Sofia con la puerta de salida.

- Esto.. Lo siento. No te vi salir, estaba distraido. - continuo la voz-

Sofia , ya derecha sobre sus pies, se palmeo la ropa, sacudiéndola.

- Eh... No te preocupes... Estoy bien, yo también estaba distraida. - le contesto dudando. En aquel instante Sofia consiguió centrar su atención y se dio cuenta de dos cosas: estaba temblando de la cabeza a los pies  y no sabia porque y, tenia frente a ella el que le pareció el hombre mas guapo que jamas hubiera visto. El corazón le dio otro vuelco , y no pudo evitar que como si fueran un reflejo de sus pensamientos, los cachetes de su cara  cambiaran su color de un pálido a un rosa chillón. Se sentía avergonzada y todavía no sabia porque.  Se miraron durante un segundo que pareció una eternidad y en aquel breve lapso de tiempo, Sofia fue capaz de memorizar algunos detalles del hombre frente a ella. Tenia el pelo oscuro y alborotado, los ojos grandes y profundos,  las cejas pobladas y rectas y la nariz proporcionada con el resto del conjunto que formaba su rostro. La boca, todavía conservaba el rictus de la sonrisa que pugnaba por escapar y los labios tenían un aspecto lleno y jugoso, como una fruta madura. Ante este pensamiento , que no sabia de donde había salido, las entrañas de Sofia se apretaron formando un nudo. Alto y de anchos hombros que se adivinaban bajo la ropa, el objeto de sus desvaríos volvió a dejar su voz libre, moviendo sus manos arriba y abajo, que todavía permanecían entrelazadas de un modo evidentemente incomodo.

- Me llamo Alexei. ¿De verdad estas bien?- a lo que ella no pudo mas que responder:- Si... seguro.... Eh, Sofia, mi nombre es Sofia.- contesto todavía presa de un calor que la estaba incomodando mas de lo que debieray tratando de calmar su tembladera por la impresion.-
-De verdad que siento mucho haberte arrollado como un tren de mercancias.... Estaba distraido y empuje la puerta sin mirar, al mismo tiempo que tu intentabas salir... Espero que no te duela el golpe.
-No, no demasiado....- dijo ella tocándose el trasero con disimulo, esperando que no fuera demasiado evidente con que parte de su cuerpo había aterrizado, aunque sabia que obviamente el había sido testigo de su bochornosa caída.- Puedo invitarte a un café, o algo? Para disculparme por  ser tan torpe.... Casi te dejo lisiada... - y esta vez, Alexei sonrió abiertamente....-  Mi madre tenia un dicho... El que la rompe se la lleva.- y su diversión alboroto sus ojos con una clara motivacion que Sofia no quiso descifrar, aunque aquella ultima frase, dicha no sabia que con que intención, la hizo sonrojar e incomodar hasta la raíz del pelo.

-Eh, bueno, debería irme a casa.... Sultán no se sentía demasiado bien. - intento escabullirse.
- Seguro que un poco de aire fresco le sentara bien...-pregunto rascandole las orejas al perro con la mano que tenia libre.- Que le pasa? Soy uno de los veterinarios y propietarios de la clínica. Joseph y yo somos un equipo. - afirmacion que le sorprendió porque nunca , en todas las veces que había llevado a Sultán al veterinario, lo había visto allí -
- No, bueno, no es nada importante.... Algo que comió y que no hubiera debido comerse... Se le pasara en unos días . 
- Entonces??? Tomamos un café y me cuentas sobre...?- insistió Alexei- Sultán.... se llama Sultán- termino Sofia la frase sabiendo lo que le estaba preguntando aunque no hubiera terminado  de formular la pregunta.- Esta bien, tomemos ese café. Me vendrá bien para reponerme del golpe y seguro que a Sultán no le importara dar un pequeño paseo , puede que le venga bien para bajar su indigestión.- concluyo ella-. 

Alexei finalmente le soltó la mano que hasta ese momento todavía le sujetaba, mientras la auxiliar que había sido testigo del agitado encuentro entre Alexei y Sofia, y que había corrido a socorrerla para después detenerse cuando se  dio cuenta de que , evidentemente sobraba en aquella escena , se retiraba por fin hacia la consulta, después de darle a Alexei las cápsulas que Sultán debía tomarse para aliviar sus molestias estomacales, con una sonrisa complice en sus labios y con el siguiente paciente que esperaba, hasta ese momento pacientemente dentro de su transportin, su turno.
En aquel momento, Sofia recordó algo que su madre siempre le decía..... Que las mejores cosas en la vida, ocurren sin esperarlas, con un golpe de suerte. Sonrió  por el oportuno pensamiento y salieron juntos a la calle, seguidos por el perro que como siempre , seguía a Sofia allá donde fuera.

-Porque sonríes? Pagaría por saber lo que piensas... - observó Alexei curioso-
- Me estaba acordando de algo que mi madre suele decir a menudo..... No te preocupes, no es nada.
- Bien. Entonces, seguro que estas bien? No te duele nada?? Te has dado un buen golpe!- esta vez no contuvo la sonrisa, genuina, enseñando su blanca e igual dentadura.-
-oh, no, no.... de veras... No ha sido grave...... Ha sido un golpe de suerte.- concluyo Sofia.

Alexei se quedo mirándola sorprendido por la afirmacion, y sin poder contenerse, le paso el pulgar por la mejilla todavía sonrosada. La leve caricia le calentó la entrañas a Sofia, dándole una breve idea de lo que parecía haber empezado a anidar entre ellos dos de manera tan fortuita , como  espontánea. Alexei le puso una mano en la espalda, rozando la tela de su chaqueton con un ritmo ascendente y descendente, suave y cadencioso, manteniendo así, un contacto físico que a ambos les afectaba por igual, con la intención de dirigirla hacia la cafetería cercana  y con una genuina diversión le contesto:

-Si, definitivamente ha sido un golpe de suerte.



FIN.